Tras el impulso legislativo iniciado con la Ley Bases, el Ejecutivo avanza con un proyecto de ley ambicioso que busca transformar las relaciones laborales en Argentina. Entre la flexibilización de convenios y la creación de nuevos fondos de cese, la iniciativa genera un fuerte debate entre el oficialismo y los sectores sindicales.
El presidente Javier Milei ha puesto la reforma laboral en el centro de su agenda para el inicio de este año. Con el objetivo declarado de reducir la litigiosidad y fomentar la creación de empleo genuino, el proyecto propone cambios estructurales en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) que no se veían en décadas.
1. El fin de la "Indemnización Tradicional": El Fondo de Cese
El punto más disruptivo es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). El proyecto habilita a que los sectores, mediante convenios colectivos, reemplacen la indemnización por despido actual por un sistema de capitalización similar al de la construcción (UOCRA).
- Aporte: Se financiaría con una contribución obligatoria del 3% de las remuneraciones a cargo del empleador.
- Objetivo: Dar previsibilidad a las empresas sobre el costo de desvinculación y reducir los juicios laborales.
- Vacaciones: Se permite el fraccionamiento de los días de descanso (en tramos no menores a 7 días) y se garantiza que, al menos una vez cada tres años, se gocen durante el verano.
- Consentimiento: Los descuentos salariales (como cuotas solidarias sindicales) requerirán ahora el consentimiento expreso del trabajador.
- Servicios Críticos: Se debe garantizar un 75% de prestación mínima.
- Servicios Estratégicos: (Salud, transporte, educación, energía, entre otros) se exige un 50% de operatividad.
- Sanciones: Se tipifica como "justa causa" de despido el bloqueo de establecimientos durante protestas
"No vamos por los derechos de nadie, sino por la modernización de un sistema que hace 12 años no genera empleo privado formal", afirmó el Presidente en recientes declaraciones.
