Entre lo que no se nombra | Capítulo 3 — El peso de las palabras ajenas


 Mientras sus sentimientos crecían, también lo hacía el peso de la sociedad que los rodeaba. Comentarios al pasar, chistes en los pasillos de la escuela, opiniones disfrazadas de consejos: todos parecían estar constantemente definiendo qué era “normal” y qué no.
En una clase de educación física, un grupo de compañeros los vio entrar juntos al vestuario.
—Miren, los inseparables… —dijo uno con tono burlón—. Ya parecen pareja.
No fue un insulto explícito, pero el tono bastó para que ambos quedaran paralizados.
Martín apretó los puños. Pablo bajó la cabeza.
Ese día, caminaron de regreso a casa en silencio.
En vez de hablarlo, se protegieron como sabían: escondiendo partes de sí mismos. Actuando como si nada les importara. Convenciéndose de que la amistad era lo único seguro.
Pero dentro de ellos, algo comenzaba a doler: un miedo nuevo, desconocido, que les decía que sentir demasiado podía traer consecuencias.

Resumen del mercado

MERCADO FINANCIERO INTERNACIONAL