Entre lo que no se nombra | Capítulo 5 — Confesiones bajo la lluvia


 Una tarde, la ciudad se oscureció de golpe y una tormenta feroz comenzó a caer. Pablo, empapado y decidido, caminó hasta la casa de Martín.
Lo encontró bajo el toldo de la panadería de la esquina, como si estuviera esperándolo sin saberlo.
—Tenemos que hablar —dijo Pablo, jadeando.
—Pensé que ya no querías —respondió Martín, evitando su mirada.
—No es eso. Es que… no sé cómo decir lo que siento.
La lluvia golpeaba el pavimento con fuerza.
Pablo inspiró profundo.
—Tengo miedo —admitió—. Miedo de arruinar lo nuestro. Miedo de lo que diga la gente. Pero sobre todo… miedo de perderte.
Martín lo miró por fin, con los ojos llenos de una mezcla de sorpresa y alivio.
—Yo también tengo miedo —dijo—. Pero cuando no hablamos sentí un vacío que no sabía cómo explicar.
Los dos quedaron en silencio.
No se besaron. No hacía falta.
Ese día, bajo la lluvia, sin definiciones ni etiquetas, ambos aceptaron que lo que sentían era real.

Resumen del mercado

MERCADO FINANCIERO INTERNACIONAL