PSICO-ESPACIO: HOY HABLA Dolores jubilada, Mamá de dos hijos y Abuela.
Buenos días,
Me dirijo a ustedes con una profunda indignación y frustración por las decisiones que, desde el inicio de la era de Javier Milei, han tenido un impacto devastador en la clase trabajadora argentina. Los recientes despidos masivos en sectores públicos y privados, junto con la amenaza constante de una reforma laboral que recorta derechos fundamentales de los trabajadores, son inaceptables e irresponsables.
No podemos ignorar que, bajo el discurso de "ajuste", se está sacrificando a miles de trabajadores que, sin ser responsables de la crisis económica, están pagando el precio de un modelo que prioriza las ganancias de unos pocos sobre el bienestar de la mayoría. Los despidos no solo afectan a las familias de los trabajadores despedidos, sino que destruyen la estabilidad económica de comunidades enteras, provocando una pérdida masiva de poder adquisitivo, pobreza y desarraigo.
Este gobierno, que prometió una transformación en el país, está construyendo su "progreso" sobre la precarización laboral, la flexibilización de los derechos y el sometimiento de los trabajadores a condiciones cada vez más precarias. La reforma laboral que se propone no solo es innecesaria, sino que es un retroceso brutal en los derechos conquistados con esfuerzo y lucha a lo largo de los años. El intento de eliminar la indemnización por despido, la flexibilización de la jornada laboral y la precarización de las condiciones de trabajo son medidas que no solo van en contra de los principios más básicos de justicia social, sino que también vulneran la dignidad de los trabajadores.
Exigimos que se detengan inmediatamente los despidos masivos, que se garantice la estabilidad laboral y que cualquier reforma laboral que se plantee respete los derechos humanos y las conquistas sociales que costaron tantas décadas de lucha. Los trabajadores no son un número más en las cuentas de la balanza fiscal, somos los que, día a día, hacemos funcionar la economía y sustentamos al país.
No podemos permitir que el hambre y la desesperación se apoderen de nuestro futuro. Nos oponemos firmemente a las políticas de ajuste que atentan contra la vida digna de los trabajadores.
Atentamente,
Dolores jubilada, Mamá de dos hijos y Abuela.





Comentarios
Publicar un comentario