Entre lo que no se nombra | Capítulo 1 — El comienzo sin nombre


Pablo y Martín crecieron en el mismo barrio, a unas pocas cuadras de distancia. Sus casas estaban separadas por un parque pequeño que para ellos era un universo entero.
De niños, corrían entre los árboles como si cada tarde fuera una aventura nueva: piratas, exploradores, superhéroes. Martín inventaba historias; Pablo las dibujaba en su cuaderno arrugado.
Nunca se detuvieron a pensar por qué, entre todos los chicos del vecindario, eran ellos dos los que siempre terminaban juntos. Era natural. Era fácil. Era hogar.
A medida que fueron creciendo, las diferencias empezaron a notarse: Pablo era más tranquilo, siempre con un libro en el bolsillo; Martín, en cambio, tenía una risa contagiosa que llenaba cualquier espacio. Pero juntos encajaban sin esfuerzo, como si uno hubiera nacido para complementar al otro.
Nadie imaginaba que lo que los unía ya era más fuerte que una simple amistad. Ni siquiera ellos lo sabían todavía. Pero había algo, una pequeña chispa que se encendía cada vez que uno miraba al otro un segundo más de lo necesario.
Un algo que aún no tenía nombre.

Comentarios

Mas Noticias

MERCADO FINANCIERO INTERNACIONAL

Resumen del mercado