Entre lo que no se nombra | Capítulo 9 — Separaciones forzadas
La situación llegó a oídos de la familia de Martín.
Después de una larga discusión llena de gritos y reproches, decidieron enviarlo a vivir unos meses con parientes en otra ciudad “hasta que se le pase la confusión”.
Martín no pudo despedirse de Pablo.
La noticia le llegó por un mensaje corto:
*Me llevan mañana. No puedo hacer nada. Perdón.*
Pablo corrió hasta la casa de Martín, pero la puerta estaba cerrada.
Golpeó, gritó, rogó, pero nadie respondió.
Esa noche, Pablo sintió un dolor que no sabía que existía.
Un vacío que no tenía nombre.





Comentarios
Publicar un comentario