Alarma en el mercado laboral: se cerraron más de 330.000 cuentas sueldo desde el inicio de la gestión actual
La caída del empleo formal se acelera.
El termómetro más preciso de la salud del empleo registrado en Argentina está marcando niveles de alerta roja. Según los últimos informes del Banco Central (BCRA) y entidades privadas, el número de cuentas sueldo —aquellas donde las empresas depositan los haberes de sus empleados en blanco— ha sufrido una contracción drástica que ya acumula una pérdida de 330.000 registros desde diciembre de 2023.
Un goteo que se volvió catarata
Si bien la tendencia a la baja ha sido constante, los datos de abril de 2026 muestran una aceleración preocupante. Solo en este cuarto mes del año, se cerraron 65.532 cuentas, dejando el total nacional en aproximadamente 10.100.959. Cada una de estas bajas representa, en la inmensa mayoría de los casos, la extinción de un puesto de trabajo en relación de dependencia.
La correlación es directa: el cierre de más de 24.000 empresas (principalmente pequeñas y medianas empresas dependientes del consumo interno) ha empujado a miles de trabajadores hacia la desocupación o, en el "mejor" de los casos, hacia el cuentapropismo informal.
Sectores en crisis e informalidad en ascenso
El deterioro no es parejo en toda la economía, pero sí profundo en los pilares productivos:
Industria manufacturera y Construcción: Siguen siendo los sectores más castigados por la parálisis de la obra pública y la caída del poder adquisitivo.
Informalidad laboral: Mientras el empleo registrado cae, la informalidad ya alcanza al 43% de los trabajadores, quienes quedan fuera del sistema de seguridad social y sin los beneficios de una cuenta bancaria bonificada.
Desempleo juvenil: La tasa de desocupación en los jóvenes ya supera el 16%, convirtiéndose en el eslabón más débil de la cadena laboral actual.
Radiografía del trabajador: Deuda y pérdida real
No solo hay menos gente trabajando con recibo de sueldo, sino que quienes mantienen su puesto ven cómo sus ingresos se erosionan. Estudios recientes indican que el salario medio real en Argentina ha acumulado una caída del 18,8% desde 2018, situando al
país con el peor desempeño de la región en esta materia.
La consecuencia inmediata es el sobreendeudamiento. Según consultoras privadas, la deuda bancaria típica de un hogar pasó de representar un salario y medio en 2023 a superar los tres salarios y medio en el primer cuatrimestre de 2026.
El futuro inmediato
Con un fondo de desempleo que alcanzó un tope de $352.400 en abril, la red de contención parece insuficiente para una inflación que, aunque muestra signos de desaceleración en algunos rubros, sigue golpeando con fuerza en servicios y alquileres.
La pregunta que resuena en los pasillos de las cámaras empresariales y sindicatos es la misma: ¿cuál es el piso de esta caída? Por ahora, los datos del sistema financiero sugieren que la reactivación del empleo formal sigue siendo una promesa lejana en el horizonte de la economía real.
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