El Dato Económico: Pluriempleo: La estrategia de supervivencia que agota a los argentinos
En la Argentina de abril de 2026, el concepto de "jornada laboral" ha quedado obsoleto para una porción cada vez mayor de la población. Lo que antes era una excepción —el famoso "doble laburo"— hoy se ha convertido en una regla de subsistencia. Según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el pluriempleo en el país ya alcanza al 12% de la población ocupada, un crecimiento de cuatro puntos en los últimos años que refleja una crisis salarial sin precedentes.
El fenómeno en números: Cuando un sueldo no alcanza
La ecuación es tan simple como cruel: los ingresos han acumulado un retroceso cercano al 20% en términos reales, y la inflación, aunque con distintos ritmos, no ha dado tregua a la canasta básica. En la provincia de Santa Fe, se estima que unas 120.000 personas ya recurren a un segundo ingreso para llegar a fin de mes.
"Ya no se trata solo de profesionales de la salud o la docencia, sectores históricamente pluriempleados. Hoy vemos al administrativo que hace repartos por aplicaciones a la noche, o al empleado de comercio que suma horas en un emprendimiento textil los fines de semana", señalan analistas laborales.
Las caras de la fragmentación laboral
El mercado de trabajo actual presenta una división marcada:
Informalidad en alza: La tasa de informalidad laboral ya roza el 43%, afectando principalmente a jóvenes, mujeres y jubilados.
La "Uberización" del esfuerzo: El crecimiento del cuentapropismo y las plataformas digitales ha facilitado la entrada a un segundo empleo, pero bajo condiciones de extrema precariedad y falta de derechos sociales.
Impacto en la salud: El agotamiento no es solo físico. Los especialistas advierten sobre un incremento sostenido en cuadros de estrés crónico (Burnout) y una reducción drástica del tiempo de ocio y educación, lo que hipoteca el bienestar futuro de los trabajadores.
EL DATO ECONÓMICO: Sectores con mayor presión
La necesidad de buscar un ingreso extra no golpea a todos por igual. Los sectores donde la "presión" laboral (personas que trabajan pero necesitan trabajar más) llega hasta el 30% de la Población Económicamente Activa son:
Comercio minorista: 52,6% de informalidad.
Construcción: 73,8% de trabajo no registrado.
Casas particulares: Casi el 80% de precariedad.
Opinión: El costo invisible del "ingreso extra"
Mientras el gobierno de turno celebra las bajas tasas de desocupación (que se mantienen por debajo del 7%), la realidad subyacente es que el problema en Argentina no es la falta de empleo, sino su calidad y capacidad de compra.
Para los habitantes de Firmat y la región, donde el pulso industrial y comercial marca el ritmo diario, el desafío es doble: sostener el consumo familiar mientras se defiende la salud física y mental en jornadas que parecen no tener fin.
¿Usted también ha tenido que sumar un nuevo empleo en el último año? Cuéntenos su experiencia en los comentarios de El Sustituto Noticias.





Comentarios
Publicar un comentario