PsicoEspacio: ULTIMA ENTREGA Jose, Un ciudadano que espera ser escuchado.
A quienes tienen la responsabilidad de dirigir nuestros destinos:
Les escribo desde la realidad cotidiana, esa que parece quedar fuera del campo visual de sus despachos. Soy un ciudadano más de los tantos que hoy se encuentran atrapados en una aritmética imposible: la de estirar ingresos fijos frente a precios que corren a una velocidad inalcanzable.
Hoy, llegar a fin de mes ya no es una meta de ahorro, es una victoria de supervivencia. Es la angustia de elegir qué servicios pagar y qué consumos recortar, mientras vemos cómo la calidad de vida que construimos con años de esfuerzo se deshace entre las manos.
Lo más doloroso no es solo la crisis económica, sino la distancia. Resulta agotador encender la televisión o leer las noticias y encontrar una clase política enfrascada en disputas internas, en discusiones de poder abstractas y en una mirada autorreferencial que parece ignorar lo que sucede en la calle. Mientras ustedes se "miran el ombligo" debatiendo sobre alianzas o estrategias electorales, el pueblo está mirando el ticket del supermercado con las manos temblorosas.
Necesitamos que levanten la vista.
Necesitamos que la prioridad dejen de ser las encuestas y pasen a ser las mesas de las familias argentinas. El tejido social se agota y la paciencia tiene un límite que nace en la heladera vacía y en la incertidumbre del mañana. No pedimos milagros, pedimos empatía real y gestión concreta.
Es hora de que la política recupere su función más noble: la de ser una herramienta para mejorar la vida de la gente, no un fin en sí mismo para quienes la ejercen. Por favor, dejen de pelear por el pasado y por sus propios intereses; miren al pueblo, porque es el pueblo el que está sosteniendo, con un sacrificio enorme, el peso de este país.
Atentamente,
Un ciudadano que espera ser escuchado.




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