¡SER LECTOR DE EL SUSTITUTO NOTICIAS AHORA TIENE SUS BENEFICIOS! 🔴⚫

Únete a mejores amigos

El fantasma de la Patagonia: anatomía y persistencia del mito del Plan Andinia

Un mito que se niega a morir

Cada cierto tiempo, en medio de convulsiones económicas, tensiones geopolíticas o debates sobre la propiedad de la tierra en el sur del continente, un viejo fantasma regresa a la conversación pública digital y marginal: el Plan Andinia.

Presentado de manera sensacionalista como una conspiración internacional en marcha, el relato asegura que existe un complot urdido por el sionismo global y organizaciones judías para fragmentar la soberanía territorial de la Argentina y de Chile, apoderarse de la Patagonia y fundar allí un "segundo Estado judío" (a veces denominado República de Andinia).

Sin embargo, detrás de las publicaciones virales, los hilos en redes sociales y los autodenominados "documentales de investigación" que circulan en internet, se esconde una realidad histórica muy diferente: el Plan Andinia no es un documento secreto ni una estrategia geopolítica real, sino una teoría conspirativa antisemita fabricada a comienzos de la década de 1960.

¿De dónde salió? Los orígenes oscuros del relato

Para entender el origen del mito hay que retroceder hasta los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial y, de manera muy específica, al año 1960, coincidiendo con la captura en Buenos Aires del jerarca nazi Adolf Eichmann por parte del servicio secreto israelí (Mossad).

Aquel golpe a la densa red de nazis y colaboracionistas refugiados en el Con Sura generó un fuerte resentimiento en círculos ultranacionalistas locales y antisemitas. Fue en ese contexto de paranoia ideológica donde comenzaron a circular panfletos anónimos que luego tomarían forma definitiva.

  • El rol de Walter Beveraggi Allende: Aunque diversos panfletos circularon de forma clandestina, la figura del economista, profesor universitario y nacionalista extremo Walter Beveraggi Allende suele señalarse como uno de sus principales difusores en las décadas de 1970. Beveraggi recicló argumentos estructurados bajo la misma lógica conspirativa de Los protocolos de los sabios de Sión —un famoso libelo falso de principios del siglo XX que ya había demostrado ser un plagio grotesco— para adaptarlos a la realidad sudamericana.

  • La premisa absurda: El plan original sostenía que millones de judíos se instalarían en la Patagonia comprando tierras de manera hormiga, declararían la independencia amparados por potencias extranjeras y consumarían el desmembramiento territorial.

Con los años, el relato sumó ramificaciones en Chile —impulsado por figuras marginales del esoterismo nazi como Miguel Serrano— y mutó de acuerdo con la coyuntura: adaptándose para culpar a inversores extranjeros, mochileros, ONGs ecológicas o compras masivas de tierras (que en la práctica pertenecen a magnates capitalistas de diversos orígenes y nacionalidades, ajenos por completo a cualquier conspiración comunitaria).

Análisis geopolítico: Una fantasía incompatible con la realidad

Los especialistas en historia política y relaciones internacionales coinciden en desmontar la hipótesis del Plan Andinia por múltiples razones lógicas y fácticas:

  1. La demografía de Medio Oriente: El movimiento sionista histórico y el Estado de Israel han centrado todos sus esfuerzos poblacionales, políticos y militares en la colonización y el control demográfico de la región de Palestina histórica. Lejos de buscar dispersar a su población en la Patagonia, la estrategia demográfica israelí históricamente ha buscado lo contrario: concentrar y retener a las poblaciones judías dentro de sus fronteras disputadas.

  2. La falacia de las pruebas: En más de sesenta años de supuestas "investigaciones" llevadas adelante por cultores de la teoría conspirativa, jamás se ha presentado un solo documento oficial, diplomático o gubernamental —ni en Israel, ni en Argentina, ni en Chile— que avale la existencia de dicho plan.

  3. La instrumentalización de los conflictos locales: Cada vez que la Patagonia atraviesa tensiones por la tenencia de la tierra, incendios forestales, conflictos con comunidades originarias o inversiones extranjeras de grandes latifundistas, sectores radicalizados recurren al comodín del Plan Andinia para simplificar problemas complejos, agitar prejuicios xenófobos y desviar la atención de los debates económicos y sociales reales.

Conclusión

El Plan Andinia sobrevive enbajo los tiempos  de las redes sociales impulsado por la ignorancia histórica o por la deliberada intención de manipular a la opinión pública mediante chivos expiatorios.

Lejos de constituir un peligro geopolítico real, el mito funciona como un barómetro de la persistencia de discursos de odio y teorías conspirativas que, década tras década, reciclan viejos prejuicios para explicarse un mundo moderno que perciben como amenazante y complejo.

Nota de redacción: Información contrastada con archivos históricos de investigación política sobre antisemitismo en el Cono Sur, informes de ONGs de verificación de datos y trabajos académicos de sociología urbana.

Comentarios

Noticias de Economía | Ámbito

Nacional - Nacional

Noticias de Finanzas | Ámbito

Clarin.com - Home - Deportes

Mas Noticias

MERCADO FINANCIERO INTERNACIONAL

Resumen del mercado